Si alguien dentro del PP sueña con que el caso Gürtel en la comunidad valenciana ha terminado con la destitución de Ricardo Costa como secretario general del PP valenciano y portavoz del grupo parlamentario popular en el parlamento regional convendría que se despertase ya.
No va a acabar, primero porque Ricardo Costa llegó a la secretaría general del PPCV tres años después de que empezaran las operaciones con Orange Market. En segundo lugar, no va a acabar porque quien contrataba a esta empresa no era el partido sino la Generalitat valenciana. Y no va a acabar finalmente, porque al gobierno y al PSOE le interesa el ruido mediático que el caso está provocando y tapando sus gravísimos errores en materia económica.
Tengo muy claro que el Caso Gürtel no es más que una pandilla de golfos que se han aprovechado de sus contactos dentro del PP para hacer negocios ilegales. La solución pasa por ponerlos a todos de patitas en la calle, aunque esto incluya al presidente Camps.
Mientras tanto, el gobierno seguirá frotandose las manos y atacando a Rajoy. El cual por cierto, debería dimitir lo antes posible por el bien del PP. Es un inutil incapaz de tomar decisiones.
¿no te preguntas porqué la derecha juega este juego?
La derecha en general y los votantes del PP en particular están avergonzados y a la espectativa, sin capacidad de reacción.
Casos como Gürtel, Mercasevilla o Palma Arena son el resultado de un sistema partitocrático donde se premia al arribista/lameculos y se castiga al que tiene un mínimo de inteligencia, independencia y capacidad de autocrítica.
No creo que sea un problema exculsivo de la derecha, si no un problema que se repite una y otra vez en aquellas autonomías donde un partido es hegemónico durante decadas.
El PP en Valencia, Madrid y Galicia
El PSOE en Andalucia, Extremadura y Castilla la Mancha
CiU en Cataluña
El PNV en Vascongadas